jueves, 23 de octubre de 2008

Hueles como entonces.


Ayer por la tarde me llamó la única persona que ha conseguido dejarme en un estado de atontamiento total (es lo que tienen los amores adeloescentes). La niña que me enamoró en aquel lejano y caluroso verano es ahora toda una mujer, más o menos la misma mutación que intenta vivir el adolescente al que besó en aquella abandonada estación de tren.



Hueles como entonces.

2 comentarios:

[H/C]--(S) dijo...

xD tngo miedo de entrar en tu blog x si me suena "con la frente marchita".
aun asi haré el esfuerzo de bajar los altavoces por tus textos^^ aunque a veces se me olvida =S


Lo mejor es el final, para mí. Transmite muy bien, me encanta la sutileza de tus textos. Otra vez me parece muy acelerada en algunas partes, al final del párrafo en concreto.


No te cuides xD
nos vemos;)

cosatonta dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.